Cucaracha blattella

Las cucarachas alemanas adultas son de 1/2 a 5/8 pulgadas de largo y de color bronceado a marrón claro. Aunque tienen alas desarrolladas, no vuelan. Las ninfas son similares a las adultas excepto que son más pequeñas y carecen de alas. La cucaracha alemana es mejor identificada por su tamaño pequeño y por dos líneas paralelas obscuras que recorren desde la parte trasera de la cabeza hasta las alas. Usualmente se encuentran en cocinas (cerca de lavadoras de platos, estufas y fregaderos) y en baños.

Las cucarachas alemanas usualmente prefieren un ambiente húmedo con un grado relativamente alto de calor. Estos insectos comen regularmente de los basureros y se alimentan de una amplia variedad de comidas. Tienen una preferencia al almidón, dulces, grasas y productos de carne. En muchos lugares, la basura es su fuente principal de alimento. Como otras especies, las cucarachas alemanas son más activas por las noches cuando van en busca de comida, agua y parejas. Durante el día se esconden en grietas y lugares obscuros que proveen un ambiente cálido y húmedo. Sus cuerpos, relativamente anchos y planos, les permiten moverse dentro y fuera de grietas y espacios estrechos con facilidad.

Enfermedades provocadas por las cucarachas. Las cucarachas contaminan los alimentos y lugares con los que entran en contacto, esta contaminación la hacen con microorganismos nocivos que transportan en la superficie o en el interior de su cuerpo desde los lugares contaminados en donde anidan, por eso es muy conveniente la eliminación de las cucarachas de nuestra casa.

Aunque las cucarachas son transmisoras de numerosas enfermedades a consecuencia de estos organismos infecciosos, como las bacterias, los protozoos y los virus, no existe una relación directa entre una enfermedad y una especie concreta.

Aún así, en sus cuerpos se han encontrado microorganismos que producen enfermedades y, por otro lado, la gastroenteritis se ha asociado con las cucarachas alemanas (Blattella germanica), una de las plagas que más daños económicos provocan en el área urbana.

La Blattella germanica contamina la comida con sus secreciones depositadas en los alimentos y en los utensilios de cocina, transmitiendo disenteria y diarrea, entre otras patologías.

Enfermedades provocadas por las cucarachas

En general, la lista de patologías asociadas a las bacterias transmitidas por las cucarachas podemos encontrar:

  • la salmonelosis,
  • Hepatitis infecciosa
  • La lepra
  • La peste bubónica
  • La disentería
  • La diarrea infantil
  • Infecciones urinarias o de intestino
  • Inflamación y abscesos de pus
  • Gastroenteritis
  • Fiebres entéricas y tifoideas

Igualmente, las secreciones de las cucarachas pueden desencadenar reacciones alérgicas de distinta intensidad, con síntomas de lagrimeo, hinchazón del rostro, dermatitis e incluso asma.

Otros agentes patógenos que transmiten las cucarachas son los virus Coxsackie, el virus de la encefalitis y el de la fiebre amarilla. O las bacterias del cólera, difteria, tuberculosis, entre otras, o los protozoos como las tricomonas, la giardia lamdia o balantidium, que producen diarreas o disenteria.

Ingerir alimentos contaminados por las cucarachas es una de las vías de contagio, así como el contacto al manipular estos animales o tras recibir su mordedura.

A los alérgicos a sus secreciones, por su parte, se les desencadenan los síntomas por simple inhalación de sus secreciones. También resulta problemático si las cucarachas comen excrementos de gato infestados con toxoplasma gondii, un protozoo que causa la temida toxoplasmosis.

La época preferida de las cucarachas es en verano. Para reducir riesgos y evitar la transmisión de enfermedades ha de realizarse un control de plagas. Erradicarlas es difícil sin la actuación de profesionales que logren solucionar el problema, a ser posible sin necesidad de utilizar productos químicos. Las trampas de feromonas son una solución ideal en muchos de los casos, pues resulta eficaz y al mismo tiempo inofensiva para el entorno y la salud de las personas.