Cucaracha periplaneta

Solo de un par de cucarachas que lleguen en una caja a un lugar pueden generar en un año 140 mil ejemplares de esta plaga. Solo basta multiplicar.

Las cucarachas están en cualquier lugar que habite el hombre, que, a veces sin darse cuenta, les proporciona refugio y alimento.

La cocina es su hotel favorito, y mucho mejor si está sucia. Ellas se amañan donde haya obstáculos, pues para orientarse necesitan tocar objetos con sus enormes antenas, debido a que son prácticamente ciegas.

Así como las ratas, las cucarachas le huyen a la luz. Prefieren los lugares húmedos, oscuros, cálidos y cercanos al agua y alimento, como debajo de la nevera, la estufa y la lavadora.

Estas plagas son comensales, es decir, comparten con el humano el alimento y refugio.

Además de infestar hogares, causan graves estragos a la industria, especialmente la alimenticia. Este insecto contamina los alimentos, depositando hongos, bacterias, que reducen la vida útil de los productos.

Vector de enfermedades Aunque son desagradables y repugnantes, no se les relaciona casi con la aparición de enfermedades, lo cual es un error. Han sido subestimadas en lo que respecta a la propagación de microorganismos, como bacterias y virus, protozoos, huevos y hongos.

Las cucarachas representan un grave problema de salud porque son transmisoras de gastroenteritis, diversos tipos de salmonella, leptospirosis, cólera, intoxicaciones con alimentos y tifo, entre otras.

Entre los tipos de gusanos que pueden ser transmitidos por las cucarachas se cuentan especies como la tenia del vacuno o el ascáride.

Además, sus excretas y desechos puede ocasionar alergias como urticaria, estornudos y lagrimeo severo.

También pueden transmitir parásitos y virus como es el caso de la poliomielitis y la hepatitis, especialmente la A.

Recomendaciones para que no lleguen Extremar medidas de higiene en la cocina y lugares de almacenamiento de alimentos.

Lavar bien las manos, utensilios de cocina y alimentos.

Eliminar adecuadamente los desperdicios. Cualquier residuo, por pequeño que sea, les sirve de alimento. Ellas pueden sobrevivir una semana comiéndose, por ejemplo, un pedacito del pegante de una cinta.

Es importante limpiar las alacenas debido a que a estas plagas les gusta las harinas, dulces, cereales, almidón, grasas, azúcares, carnes, queso y cerveza. Sin embargo, también les gusta el pegamento, pastas de libros, manteles, cuero, pelos, animales muertos y restos de plantas.

No coma en las habitaciones, ni deje residuos de alimentos. Dejar un plato de comida, o restos, en la noche, es una invitación a las cucarachas, las cuales son noctámbulas.

Teniendo en cuenta que esta plaga es rastrera, no se debe dejar nada a nivel del piso. Además, si la nevera o estufa está a cierta altura, se hace más fácil barrer y limpiar con frecuencia.

La alemana puede vivir hasta un año; tiene alas pero no puede volar, pero si puede escalar paredes de vidrio o azulejo.

En condiciones favorables, puede producir una nueva generación al cabo de apenas dos meses.

La hembra pone los huevos en una cápsula de 5,5 mm. de longitud, que contiene como promedio 40 huevos y lleva la cápsula debajo del cuerpo hasta que los huevos estén a punto de reventar.

Les gusta el calor y la humedad.

Son coprófagas (se alimentan de heces de sus congéneres) y necrófagas (se alimentan de cadáveres).

Les gusta deambular por las noche sobre las personas y animales. Especialmente caminar sobre el rostro, los ojos (les gustan las pestañas y las cejas) y la boca. Al caminar van dejando bacterias.