Legionela

La especie Legionella pneumophila produce la enfermedad del legionario o Legionelosis. La mayor fuente de contagio son: el sistema de aguas de grandes edificios, hoteles y hospitales, humidificadoras, maquinas de rocío, SPA’s y fuentes de agua termal, así como cualquier fuente de agua que genere aerosoles, puesto que la bacteria se adquiere por inhalación de los mismos.

Actualmente el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, establece los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis. Éste fue ampliado en marzo de 2007 por las Nuevas Guías Técnicas que ampliaron los protocolos de acción y las instalaciones afectadas.

Según el R.D. 865/2003, aquellas instalaciones con mayor riesgo de proliferación y dispersión de este patógeno son:

– Torres de evaporación y condensadores evaporativos.

– Sistemas de agua caliente sanitaria con acumulador y circuito de retorno.– Sistemas de agua climatizada con agitación constante y recirculación a través de chorros de alta velocidad o la inyección de aire (spas, jakuzzis, piscinas, vasos o bañeras terapéuticas, bañeras de hidromasaje, tratamientos con chorros a presión, otras).

– Centrales humidificadoras industriales.Sin embargo, hay más tipos de instalaciones que pueden verse afectadas, como las tuberías, depósitos, aljibes, cisternas, equipos de enfriamiento evaporativo que pulvericen agua, humectadores, fuentes ornamentales, aspersores, respiradores, nebulizadores, etc.

La Legionelosis es una enfermedad que causa graves trastornos y en muchos de los casos hasta la muerte de la persona que la contrae.

Si desea más información acerca de nuestros protocolos de actuación ante la detección de esta bacteria tan peligrosa, por favor póngase en contacto con nosotros.