Mosquitos

Existen aproximadamente 3.000 especies de mosquitos en el mundo.

Mosquito Culexspp.: 9 mm de envergadura alar
Tamaño variable; todos tienen el abdomen romo en su extremo y suelen carecer de marcas distintivas en el cuerpo o las alas.

Mosquito Anophelesspp.: 7,5 mm de envergadura alar.
Alas moteadas con escamas oscuras y pálidas; no hay escamas en el abdomen; palpos de la hembra tan largos como la probóscide, los del macho generalmente con forma de maza. Se posan con el abdomen inclinado respecto a la superficie de apoyo,formando una línea recta con la probóscide.

Mosquito Aedes spp: 6,5 mm de envergadura alar.
Tamaño medio a grande; la mayoría presentan abdomen en punta y ojos bien separados; generalmente tienen marcas distintivas formadas por grupos de escamas claras y oscuras; a menudo, el aspecto genérico es de color negro con marcas plateadas.

Los mosquitos son insectos ubicuos que pueden encontrarse en casi cualquier tipo de zona climática, desde las regiones árticas hasta los trópicos, capaces de sobrevivir a inviernos severos o estaciones secas, según la región. Dependiendo de la especie, su adaptabilidad es tal que les permite reproducirse en todo tipo de medios acuáticos, desde muy contaminados a limpios, desde pequeños como latas a grandes como estanques y ríos.

Su distribución se ve ampliada y favorecida por los medios de transporte, como buques o aviones, que han propiciado la introducción de especies exóticas en nuevos territorios e incluso el transporte de mosquitos infectados a climas templados, con la consiguiente transmisión de enfermedades tropicales.

En climas más frescos, sobre todo molestias estacionales por picaduras, pero en los trópicos pueden constituirse en los principales vectores de enfermedades. Pueden transmitir diferentes enfermedades a personas y animales; por ejemplo paludismo, filariasis, fiebre amarilla, encefalitis y dengue. Solamente unas pocas especies de mosquitas son vectores de enfermedades humanas. Los más importantes son los que se sirven del ser humano como
huésped principal y entran en las casas en busca de una ración de sangre. Algunas especies no pican a las personas, sino que utilizan a otros mamíferos, aves o incluso reptiles como huéspedes.

Las estadísticas revelan que hay 270 millones de personas infectadas de paludismo, y que hasta dos millones de ellas mueren cada año. Es esta circunstancia la que convierte al mosquito en la criatura más peligrosa del mundo.

Ejemplos de transmisión de enfermedades humanas por mosquitos:

Anopheles spp. paludismo, filariasis, diferentes virus; como Anopheles gambiae
Aedes spp. fiebre amarilla, dengue, encefalitis, diferentes virus; como Aedes aegypti
Culex spp. filariasis, encefalitis, diferentes virus; como Culex quinquefasciatus

Las medidas de control pueden dirigirse contra las larvas o los adultos.

Larvas
Los hábitats de las larvas pueden reducirse, sobre todo en ambientes urbanos, mediante el sellado correcto de desagües y pozos ciegos, la eliminación de recipientes que contengan agua como, p. ej., latas o neumáticos viejos, etc. En otras situaciones pueden utilizarse métodos físicos, como asegurar la circulación libre de canales de drenaje o el drenaje de aguas estancadas en obras, movimientos de tierras, etc., para ayudar a reducir el problema.

Cuando las medidas físicas no sean viables, puede tratarse periódicamente el agua con larvicidas para matar los estadios larvales antes de que se empupen.

Adultos
Los mosquitos adultos pueden matarse en el interior de las casas con un aerosol, o bien pueden evitarse las molestas picaduras utilizando repelentes, mosquiteras tratadas, pulverizadores con depósito o pastillas, espirales antimosquitos, etc. Los programas de control de vectores pueden utilizar aerosoles de descarga superficial con actividad residual aplicados en el interior de las casas. Como alternativa, el uso de aerosoles de descarga espacial como, p. ej., aerosoles de volumen ultra bajo (VUB) o nieblas, reducirá rápidamente las poblaciones de adultos en el exterior o interior de las casas.